The Power Game parte de la idea de que la singularidad de cada niño se puede atribuir a tres fuerzas. En un niño que no se encuentra bien, se hacen más evidentes características como la apatía, el enfado y la irritabilidad.
Las cartas ayudan a buscar la fuerza opuesta, la otra fuerza positiva, que es necesaria para experimentar equilibrio en el pensar, el sentir y el actuar. ¡Con estas cartas, los niños se divertirán muchísimo haciendo los ejercicios!
Un juego ideal para coger una carta en una situación determinada y así experimentar, descubrir, recuperar o simplemente reforzar la sensación de tu propia fuerza.
Nota: ¡Este artículo está en neerlandés!
The Power Game parte de la idea de que la singularidad de cada niño se puede atribuir a tres fuerzas. En un niño que no se encuentra bien, se hacen más evidentes características como la apatía, el enfado y la irritabilidad.
Las cartas ayudan a buscar la fuerza opuesta, la otra fuerza positiva, que es necesaria para experimentar equilibrio en el pensar, el sentir y el actuar. ¡Con estas cartas, los niños se divertirán muchísimo haciendo los ejercicios!
Un juego ideal para coger una carta en una situación determinada y así experimentar, descubrir, recuperar o simplemente reforzar la sensación de tu propia fuerza.
Nota: ¡Este artículo está en neerlandés!