En resumen
- Masticar suele ser una forma de afrontar las cosas, no una mala costumbre. Quitarlo casi nunca funciona. Darle un sitio mejor, muchas veces sí.
- Elige según cómo es la masticación ahora. Dientes delanteros o muelas, mordisquear o morder hasta atravesar.
- Las joyas masticables se usan cuando siempre están a mano, las ha elegido el niño y nadie le da importancia.
Son las tres y diez en la puerta del colegio. Tu hijo sale con el abrigo a medio poner. El puño del jersey está oscuro y mojado, y tiene dos agujeritos donde la lana ya no ha podido más. En su estuche, todos los lápices tienen la punta aplastada y astillada.
Le has pedido que pare. Su profesora le ha pedido que pare. Lo ha intentado, de verdad que sí. A la hora de comer, la manga vuelve a estar en su boca.
Si te suena a lo que pasa en tu casa, este artículo es para ti. Trata de masticar. De por qué algunas personas lo necesitan y de cómo las joyas masticables pueden darle a esa necesidad un lugar más seguro.
Masticar cumple una función
Para muchos niños y adultos autistas, masticar no es algo casual. Morder le da a la mandíbula algo firme contra lo que empujar. Es constante, es repetitivo y siempre está disponible.
Fíjate en cuándo empeora. A menudo es cuando hay ruido, mucho movimiento o incertidumbre. Un profesor sustituto. Una espera larga. Una cuenta que no sale. Algunos mastican mientras se concentran. A otros simplemente les gusta la sensación.
Por eso «deja de morder» casi nunca funciona. La necesidad no desaparece. Se traslada a lo siguiente que tiene a mano. Una manga, un cuello, el cordón de la sudadera, un lápiz, un dedo.
Dale un sitio mejor
Así que el objetivo no es que deje de masticar. Es llevar esa masticación a algo hecho para ello.
Eso es una joya masticable. Un colgante con cordón, o una pulsera, de un material pensado para morderse. Las piezas de ARK son de grado médico y no contienen plomo, BPA, PVC, ftalatos ni látex. Las piezas de Chewigem son de silicona y se pueden meter en el lavavajillas, sin el cordón. Nada de eso se puede decir de la manga de un jersey, ni de la punta de un lápiz.
Dientes delanteros o muelas
Antes de comprar nada, observa durante un día. No para corregir, solo para fijarte.
Algunos niños mordisquean con los dientes delanteros. Roen la punta de un lápiz o el borde de un cuello. A ellos les va mejor una forma más plana, como un anillo o un colgante en forma de rayo.
Otros trituran con las muelas. La manga entra hasta el fondo de la boca y la mandíbula se mueve como si mascara chicle. Necesitan una forma larga y fina que llegue atrás. El Brick Stick mide unos seis centímetros y está hecho para llegar a las muelas. El Tetra Bite tiene cuatro brazos, y cada uno es lo bastante largo para llegar también.
A algunos les gusta la textura. El Brick Stick tiene relieves grandes por un lado y pequeños por el otro, así que el niño puede darle la vuelta y encontrar algo nuevo.
Blando, medio o fuerte
Todos los mordedores de ARK vienen en tres niveles de dureza, cada uno con sus propios colores. Standard es el más blando, para una masticación suave. Medium es más firme, pero sigue siendo masticable. Strong es el más firme, para quienes mastican con mucha intensidad, y además es el que más dura.
Parte de cómo es la masticación hoy. Un niño que chupa y mordisquea la manga normalmente estará contento con Standard. Un niño que deja marcas profundas de dientes en los lápices quizá necesite Medium. Un niño que ya ha atravesado juguetes de silicona a mordiscos probablemente sea de Strong.
La forma cambia la sensación. Una forma gruesa se nota más dura que una fina del mismo nivel. ARK lo explica así: si te gusta el fino Krypto Bite en Medium, puede que quieras el Ring en Standard.
Las joyas masticables no se pueden devolver, por motivos de higiene. Por eso merece la pena ese día de observación.
Y ningún mordedor es indestructible. Revísalo cada pocos días. A la primera señal de desgaste, sustitúyelo.
Que sea lo primero que busque
Comprar el mordedor es lo fácil. Conseguir que lo use cuesta un poco más.
Deja que elija. Una piedra preciosa, un rayo, algo que parezca una pieza de construcción. Un mordedor que le gusta es un mordedor que se pondrá.
Tenlo donde se produce la masticación. Colgado del cuello en el colegio, uno de repuesto donde hace los deberes, otro en el coche.
Cambia, no regañes. Cuando la manga vaya a la boca, dale el mordedor sin decir nada. Un toquecito discreto en el colgante también suele funcionar. Cuanto menos se hable de ello, más se usa.
Si tu hijo mastica el cordón o el cierre, prueba con una pulsera. Los cordones y los cierres no están hechos para morderse. La pulsera Brick de ARK se pone y se quita girándola en la muñeca, y ARK la recomienda precisamente para esto.
Ten en cuenta la edad. Las piezas de ARK están pensadas para niños a partir de cinco años. El Chewigem ID Tag es apto a partir de tres. Sea cual sea la edad, los fabricantes piden supervisión.
En el colegio y en el trabajo
Cuéntaselo al profesor. Explícale que el mordedor es la alternativa al lápiz, a la manga y a los dedos. Muchos profesores prefieren ver un colgante en la boca que una regla partida por la mitad. Acordad que el mordedor se queda con tu hijo y se lava en casa, y la cuestión de la higiene queda resuelta.
Masticar tampoco se acaba a los dieciocho. Muchos adultos autistas mordisquean tapones de bolígrafo, cordones de sudadera o la piel de alrededor de las uñas. Un Krypto Bite negro o un Ring azul oscuro parecen un colgante normal. En una reunión o en una llamada larga, nadie se fija.
¿Lo lees para ti? Observa cómo masticas durante un día y luego elige la forma y el nivel que encajen.
De vuelta a la puerta del colegio
La misma puerta, unas semanas después. El abrigo a medio poner, como siempre.
Pero el puño del jersey está seco. Del cuello le cuelga un ladrillo negro, un poco aplastado por un extremo. Los lápices del estuche siguen teniendo punta.
Sigue masticando. Solo que ya no mastica la ropa. Algunos días la manga todavía acaba en la boca. La mayoría, no. Y con eso basta.
Dónde encontrarlas
Todas nuestras joyas masticables están en la categoría Masticar y morder.
- Para quienes mastican con las muelas: Brick Stick de ARK, de unos seis centímetros de largo, con relieves grandes por un lado y pequeños por el otro.
- Fino y discreto: Krypto Bite de ARK, un colgante en forma de piedra preciosa disponible en los tres niveles de dureza.
- Para quienes mastican con los dientes delanteros: Ring de ARK, de unos cinco centímetros de diámetro. Se nota más firme que las formas finas del mismo nivel.
- Para quienes muerden fuerte: Bolt Bite de ARK, un rayo resistente de algo menos de cinco centímetros de largo.
- Para niños que mastican el cordón: pulsera Brick de ARK, se pone girándola, para muñecas de menos de 14 centímetros de contorno.
- Para sujetar en la mano en lugar de llevar puesto: Tetra Bite de ARK, cuatro brazos con textura, apto para la bandeja superior del lavavajillas sin ciclo de secado.
- A partir de tres años: Chewigem ID Tag, dos placas finas en un mismo paquete, 40 gramos, para una masticación suave.